Cardioprotección

La muerte súbita afecta a miles de personas cada año y el uso de un desfibrilador en los primeros minutos es determinante para salvar estas vidas. En la Fundación Brugada colaboramos en la instalación y el uso de desfibriladores automáticos externos en las calles y plazas, y educamos a la población sobre cómo utilizarlos. Son aparatos tan sencillos que, los puede utilizar cualquier persona.

Las vidas salvadas gracias  a los proyectos de desfibrilación pública nos animan a continuar implantando equipos de cardioprotección en mercados, escuelas y pabellones deportivos de todo el país. Cuanto más crezca mos el número de desfibriladores, más reduciremos el impacto de la muerte súbita en nuestra sociedad

Informate